El mejor comienzo: un vistazo en general

Chicas universitarias de la nueva era, permitid un consejo de un par de experimentadas, que ya han pasado por el trance por el que próximamente vais a pasar vosotras, y saben lo que es llegar el primer día a la facultad y ver una cantidad ingente de tíos cachas, y volverse un poco locas por eso. Si estuviéramos en una historia porno, ya se sabe que elegiríamos al que más nos gustara, o para el caso el que estuviera más a mano, y nos lo tiraríamos al segundo, pero esto es la vida real; y nuestro consejo es: otear el horizonte.

Con este dicho de cazadores, lo que venimos a deciros es que no os volváis locas el primer día: paraos, respirad hondo, y disponeros a hacer un reconocimiento visual relajado y sin prisas. Porque, creedlo, los mejores universitarios (machos, se entienden), no siempre suelen estar en las puertas de la facultad, ni esperando en la primera clase en la que entreis. Poco a poco os daréis dando cuenta de las costumbres de cada lugar, y cuando aprendais las reglas no escritas de vuestra facultad, sabréis si estos buenos ejemplares se reúnen en algún lugar, o van por libre cada uno con su legión de admiradoras detrás, o se presentan como lindos corderitos más que dispuestos a ser llevados al matadero… en sentido figurado, claro está.

Así que chicas, el primer día de universidad, sobre todo, tranquilidad. Está bien hacerse una primera impresión, pero que no sea muy profunda, porque pensad que quedan muchos días por delante, y una no puede andar teniendo un objetivo y cambiándolo cada 24 horas. Mejor ir con precaución, analizando cada ejemplar, y desechado a muchos que al primer vistazo quizá merezcan la pena, pero que en unos días se descubre que son un poco imbéciles, un poco mujeriegos, o incluso un poco parados, y oye, tampoco está una para perder el tiempo, porque seguro que hay muchos más que sí merecen la pena. Y recordad, aún quedan por delante muchos años de clases…

Todo esto va para las estudiantes de primer curso; pero lo mismo podría aplicarse para las de cursos superiores. Recordad que cada año entra una remesa nueva, y si ya es un desafío el lograr seducir a los mejores ejemplares, imaginaos lo que es andar buscando joyas entre los nuevos novatos; eso hace que el curriculo de cualquier chica suba hasta las nubes, y la buena fama que una arrastra en los primeros días del curso, suele mantenerse hasta el final. Así que ya sabéis, tranquilidad, y que dios reparta suerte.

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